En una nueva búsqueda de lugares emblemáticos y reliquias de la historia de Canarias, nos adentramos en el interior de Las Cañadas del Tedie. Sin embargo, encontramos el valor de la micoraventura en el camino, atravesando uno de los paisajes volcánicos más espectaculares del mundo.
- Duración: Cuatro horas, teniendo en cuenta las paradas para descansar.
- Dificultad: Moderada, debido a la distancia, unida a las condiciones climáticas y la ausencia de agua en todo el recorrido.
- Imprescindible: Protección solar, gorra o sombrero. Ropa de abrigo ligera, incluso en verano, además de bastante agua y algo de comer. Descargar el track Descargar artículo en PDF
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Estamos en el mes de mayo y hace sol, pero las temperaturas todavía son frías por encima de los 2.000 metros de altitud. Se dan las condiciones perfectas para caminar, así que nos pusimos en marcha hacia la ubicación del antiguo Sanatorio del Teide, un complejo de pequeñas edificaciones construido en la primera mitad del siglo XX con la finalidad de tratar la tuberculosis en este singular y misterioso paraje.
Un siglo antes, Canarias popularizará el turismo de salud por el tratamiento de la tuberculosis, que se padecía en el norte de Europa, buscando la cura en los numerosos sanatorios construidos bajo el clima privilegiado de las islas. Tras décadas de investigación científica y conflictos políticos se llevaría a cabo la construcción del Sanatorio del Teide, cuyas obras finalizarían en el año 1925. Sin embargo, el sanatorio nunca entraría en funcionamiento debido a la ordenación establecida por la creación del Parque Nacional (Fernando de Ory Ajamil, 2019), de modo que sus construcciones permanecieron en pie, abandonadas y sin uso hasta hace unos pocos años.
A continuación, algunas fotografías tomadas por quienes pudieron visitar el viejo sanatorio antes de su desaparición.



El paisaje interior de Las Cañadas del Teide
Sabíamos de ante mano que en el año 2022 se llevó a cabo el proyecto de demolición del sanatorio, así como la consecuente restauración del paisaje (Cabildo de Tenerife, 2022). Hasta entonces, este lugar había sido frecuentado por los senderistas como lugar de descanso y conocimiento de la historia reciente de la isla. En este punto surge el debate sobre el daño ambiental que pudieran hacer estas construcciones, que si bien estuvieron integradas en el paisaje durante casi cien años, pudieron ser perfectos y necesarios refugios de supervivencia en alta montaña, tal y como ocurre con normalidad en el resto de Europa.
A cambio realizamos una combinación de los senderos PNT 16 (Sanatorio), PNT 07 (Siete Cañadas) y PNT 19 (Majúa) en un recorrido circular de 12,5 kilómetros. Salimos desde el aparcamiento inferior del Teleférico del Teide y el primer sector transcurre en ligero descenso, con la presencia de Montaña Guajara en el frente hasta llegar al siguiente sector, el de las Siete Cañadas. Conocemos bien esta segunda parte, donde además de recorrer el largo sendero que bordea el interior del antiguo cráter del Volcán Las Cañadas, hemos visitado en varias ocasiones para disfrutar de las genuinas formas rocosas de El Capricho.




El entorno del interior del Parque Nacional del Teide es duro, llegando a ser hostil por momentos, sobre todo en los puntos más extremos del verano y del invierno. El paisaje está formado por coladas y cenizas procedentes de sucesivas erupciones, ya solidificadas y convertidas en enormes masas de roca y arena. Por otro lado, hoy podemos observar la flor de malpaís y la retama como muestra de los excelentes supervivientes en estas condiciones climáticas, entre la variedad de especies vegetales que pueblan Las Cañadas.
Tras un breve descanso para tomar café en el Parador, iniciamos el tercer y último sector de nuestro recorrido. El tramo de Majúa debe su nombre a la montaña de Majúa, un conodomo blanco cubierto de pumitas con la apariencia de gran duna, que rodeamos por su lado derecho. En esta parte final caminamos siempre de cara hacia el imponente Teide que, desde aquí abajo, parece incluso más elevado.


Nuestra microaventura finaliza en el mismo punto de salida, después de completar los 12,5 kilómetros de disfrute por este entorno natural único al que siempre regresamos para verlo completamente cambiado en el verano y en el invierno. Curiosamente, aquí nos encontramos junto a otras construcciones que, por unos intereses o por otros, sí permanecen en el paisaje.
Más rincones de Las Cañadas del Teide
El Parque Nacional del Teide esconde rincones de gran valor natural y paisajístico que hemos visitado muchas veces a lo largo de los años. Entre otros, se trata del caso de los majestuosos roques de La Fortaleza, las originales vistas desde la ventana de Igueque, el cedro milenario conocido como El Patriarca o la subida a diferentes cimas como Guajara, un vivac bajo las estrellas antes de coronar el Pico VIejo y un resistente pico del Teide que nos enseña diferentes caras en cada estación del año.
Referencias
- Around Tenerife (2016). Sanatorio del Teide. Flickr.com
- Cabildo de Tenerife (2022). Declaración ambiental. Parque Nacional del Teide
- Cestomano (2008). Teide and Sanatorium. Flickr.com
- Fernando de Ory Ajamil (2019). El asentamiento de población en Las Cañadas del Teide. Estudio histórico de su ocupación (1910 – 2019). Universidad de La Laguna
- Luc.T (2016) Ancient Sanatorio del Teide. Flickr.com

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