Después de visitar las ruinas la casa de Amaro Pargo (La casa de Amaro Pargo, por Pablo Santos en Lainakai.com), nos encontramos ahora ante su lápida en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife). Posiblemente en el lugar donde termina la historia, para nosotros acaba de comenzar, puesto que resuena en nuestras cabezas un relato confuso sobre uno de los personajes más celebres de Canarias –y del océano Atlántico– de comienzos del siglo XVIII.
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Nos proponemos acometer la difícil empresa de concretar quién fue Amaro Pargo, su vida y su obra, además de conocer a la persona detrás del personaje sobre el que recaen mitos y leyendas. Nuestra intención no es, por tanto, descubrir nada nuevo, sino poner orden sobre la información que ya existe –la más objetiva por encima de las fabulaciones– y homenajear a esta importante figura tinerfeña dentro el convulso contexto internacional de su época.
Comenzando por el principio, Amaro Rodríguez Felipe y Tejera Machado, a quien popularmente conocemos como Amaro Pargo, nació el 3 de mayo del año 1678 en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife, en el seno de una familia humilde dedicada a la agricultura. Como curiosidad, tres de sus seis hermanos fueron monjas de clausura del convento de Santa Catalina, motivo de la amistad de Amaro con Sor María de Jesús (Ledesma Alonso, J.M., 2016. Amaro Pargo «resucita» después de 270 años), popularmente conocida hoy como La Siervita, o la monja incorrupta de La Laguna.

Tras cursar estudios en el Convento de Santo Domingo, se ha constatado que Amaro Rodríguez Felipe ya navegaba con éxito empresarial desde principios del siglo XVIII. Así, un trabajo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria establece que:
La participación de Amaro Rodríguez Felipe en la carrera de Indias la tenemos constatada desde el bienio 1703-1 705 en que aparece como capitán, dueño y maestre de la fragata El Ave María y Las Animas, navegando desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife para el de La Habana: igualmente con el navío Ntra. Sra. de Los Remedios, Santo Domingo y Sta. Agueda, alias El Gavilán, en agosto de 1707 vuelve a repetir el viaje. En fechas posteriores, en 1737, sigue siendo dueño de barcos como El Mercader de Canarias que capitaneaba Juan Plunket y compartía la propiedad del mismo con otro comerciante y vecino lagunero D. Juan Pedro O Dujardin.
Extraído de Fariña González, Manuel A (2003). La evolución de una fortuna indiana: D. Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo). Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
En el año 1714 fue nombrado capitán de uno de los navíos de la Compañía de Montesacro, avalada por Felipe V (García Pulido, D. 2019. Reconstruyendo el legado de Amaro Pargo) en la conocida como Flota de Indias. Siguiendo con la investigación de García Pulido:
El monarca, asesorado por sus ministros, le encomienda la construcción de un navío en las atarazanas de Campeche –La potencia del Santo Cristo de San Román–. La documentación rescatada nos narra que es curiosamente aquí, en el litoral mexicano, donde Amaro Rodríguez Felipe es atacado en tierra «por corsarios y piratas», curiosa distinción hecha por él mismo pero que envuelve a nuestro protagonista en ese halo de heroísmo y valentía que le iba a acompañar por el resto de su vida.En 1724, tras verificarse la entrega de La potencia en Cádiz, con la consecuente revisión de sus actividades y cargamentos devenidas de la finalización del contrato que le vinculaba a la compañía de Montesacro, y tras una estancia ininterrumpida en aguas atlánticas de casi diez años, Amaro Rodríguez se retira definitivamente a Tenerife. Era consciente de que finalizaba así su etapa de presencia directa en primera línea, en los viajes y en los negocios, tocando ahora el turno a la labor de despacho, de reposo e de inversión de su cuantioso caudal.
Extraído de García Pulido, D. 2019. Reconstruyendo el legado de Amaro Pargo.
Riqueza personal y contribuciones a la sociedad isleña
El éxito empresarial de Amaro Rodríguez Felipe en los mares continuó en tierra, gracias a su visión acertada para los negocios, inventariando su fortuna en una de las más grandes de la isla de Tenerife en su tiempo.
Tierras: 733 fanegadas. (En su mayoría eran de secano, aunque contaba con algunas haciendas de regadío; por otra parte estas
Extraído de Fariña González, Manuel A (2003). La evolución de una fortuna indiana: D. Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo). Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
propiedades las tenía repartidas formando un círculo en torno a La Laguna y sus alrededores. Tenía tierras en: La Cuesta, Valle
Colino y Vinagre, Ladera de San Roque, Pedro Alvarez, Tegueste el Viejo y Tegueste el Nuevo, Tejina, Valle Guerra, El Socorro, Los Rodeos, La Esperanza, Bco. Hondo, El Rosario, El Tablero,
Geneto, Llano del Moro y Sobradillo. Casas: Llegó a controlar la propiedad de 42 casas, de diferentes dimensiones, calidades y emplazamientos; un número importante de ellas correspondían a casas de medianeros o haciendas rurales, pero no es menor el grupo de casas situadas en La Laguna o Santa Cruz donde igualmente se había hecho con el control y la posesión de al menos 23 sitios o solares. Junto a estos dos grandes apartados habría que añadir el valor de las joyas, muebles, cuadros, ornamentos litúrgicos de los dos oratorios paritculares, libros, madera, pipas para vino o aguardiente, loza, etc. Otro de los aspectos importantes de la fortuna de Amaro Rodríguez Felipe fue la compra o transmisión de títulos de propiedad de tributos cuyo principal alcanzaba varios miles de reales.
La fortuna creciente de Amaro Pargo tuvo siempre en cuenta a las personas más vulnerables de Tenerife, siendo notorias las numerosas contribuciones económicas destinadas a la ayuda de «los niños expósitos como a los pobres de la cárcel, comunidades marginales ambas a las que dedicó enormes cantidades de dinero y de esfuerzo
para tratar de mitigar sus penosas realidades» (García Pulido, Daniel. 2019).
Otro apartado importante de la vida y obra de Amaro fue su religión, convencido creyente del Cristianismo y reconocido como gran donante para el mantenimiento de las figuras y la garantía de celebración de los cultos. Merece especial mención la siguiente «prueba del aprecio de Amaro Rodríguez Felipe por la conocida como La Sierva de Dios fue la donación de un féretro de plomo y un retablo con urna para colocar el cuerpo incorrupto de Sor María de Jesús» (Fariña González, Manuel A. 2003).
Amaro Rodríguez Felipe y Tejera Machado murió el 4 de octubre de 1747 a los 69 años. Su cuerpo está enterrado en la tumba de sus padres, Juan y Beatriz, en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de San Cristóbal de La Laguna, que visitamos para documentar gráficamente nuestra publicación.

La leyenda del pirata
No nos detendremos en exceso en la reciente noticia del videojuego que hizo mediática la figura de Amaro Pargo como pirata. En ella, la empresa desarrolladora incluyó a nuestro protagonista dentro de su trama y llevó a cabo la exhumación de su cuerpo para caracterizar al personaje y promocionar el producto resultante (Márquez, R. 2022. Cuando Ubisoft desenterró a un pirata español tan famoso como Barbanegra para promocionar un Assassin’s Creed). A estas alturas, sabemos bien que el marketing se preocupa más por vender que por contar la verdadera historia del personaje, de modo que dejaremos este disparate como simple anécdota.
Recuperando la coherencia, cabe mencionar la leyenda arraigada al imaginario popular canario, más concretamente de la isla de Tenerife, relaciona el nombre de Amaro Rodríguez Felipe con la identidad del pirata conocido con el nombre de Cabeza de Perro. Sin embargo, también existe la creencia acerca de que este supuesto pirata corresponde al personaje literario del folclore isleño Ángel García, apodado Cabeza de Perro, eso sí, inspirado en la figura del propio Amaro Pargo (Cabeza de perro, Wikipedia).
Por otro lado, si bien la historia de Cabeza de perro transcurre más de medio siglo después de la muerte de Amaro Pargo, otros autores sitúan al pirata en lugares y hechos completamente diferentes. Recurriendo de nuevo a José Manuel Ledesma, cronista oficial de Santa Cruz de Tenerife, encontramos referencias a las actividades de contrabando, robo, asesinato y trata de esclavos por parte de Cabeza de perro entre África y La Habana (El pirata tinerfeño Cabeza de Perro, 2016) descartando por completo la atribución del temido personaje, real o ficticio, a la identidad de Amaro Rodríguez Felipe.
La ya mencionada investigación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria a cargo de Fariña González (2003) atribuye que la supuesta ocupación de pirata o corsario por parte de Amaro Pargo tuvo más que ver con el peligro del oficio del mercante naval de la época, así como las necesidades de defensa y protección para evitar los continuos asaltos, robos y secuestros llevados a cabo tanto por parte de verdaderos piratas por las potencias rivales, además de la picaresca requerida para sortear dichos obstáculos.
Realmente la denominación de pirata que se le adjudicó correspondería a la realidad si lo consideramos «pirata» para los negocios porque hasta el momento no disponemos de datos que permitan considerarlo como corsario o pirata según lo estima la tradición oral. En cuanto a cómo pudo construir la inmensa fortuna de la que dispuso a lo largo de su vida, viene explicado por el conocimiento directo que tenía sobre los medios de transporte del momento, del abastecimiento isleño de mercancías agrícolas como vinos, frutos secos, aguardientes, géneros textiles etc., que se enviaban desde el Archipiélago Canario hacia Indias, así como de la evolución de los mercados americanos.
Extraído de Fariña González, Manuel A (2003). La evolución de una fortuna indiana: D. Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo). Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Recientemente, la prensa de Tenerife publicó la noticia del hallazgo de la patente de corso de Amaro Rodríguez Felipe en el Archivo Militar de Segovia, a cargo de Marco Polo Alonso, un empresario e investigador grancanario (Ramos, D. 2024. Un investigador encuentra la patente que demuestra que Amaro Pargo fue corsario).
La noticia revela que el documento ha sido entregado a la Universidad de La Laguna para su correcta interpretación. Aunque no encontramos tal registro en el Repositorio Institucional ni en el archivo de la Biblioteca de la ULL, sí contamos con la validez por parte de uno de nuestros investigadores de referencia para esta ocasión, Daniel Garcia Pulido, afirmando en la misma noticia que «el documento de la patente de corso es la prueba plena de la condición corsaria de Amaro Pargo».
Siendo cierto el descubrimiento de la patente de corso, debemos distinguir la diferencia entre pirata y corsario, puesto que si bien el primero se dedica al asalto y robo de embarcaciones para su propio beneficio, el corsario lo hace bajo una «patente de corso» (de ahí su nombre) al servicio de un gobierno, este caso de la Corona de España, contra embarcaciones de otras naciones rivales (Fundéu RAE (2009). Pirata no es lo mismo que corsario).
Una anécdota que viene al caso ocurrió cuando el autor de estas líneas hablaba con un viajero francés, llamado Eric, que visitaba la isla de Tenerife. Hablábamos sobre el papel de los aventureros y piratas, también franceses, que frecuentaron Canarias venidos desde Normandía, región que visitamos hace poco (Normandía, por Antonio Santos en Lainakai.com), motivo de la conversación que Eric finalizó orgulloso con una frase muy clara y concisa: «no eran piratas, eran corsarios».
Frente a la tumba de Amaro Rodríguez Felipe también nos surge la gran pregunta sobre la imagen de la calavera y las dos tibias cruzadas (símbolo atribuido a los piratas) grabada en su lápida. La respuesta la encontramos en una obra recopilatoria de los textos relacionados con nuestro protagonista.
La vinculación de Amaro Rodríguez Felipe con el mundo de la piratería ha llevado a la errónea identificación de la calavera y las tibias cruzadas que figuran en su lápida familiar con un símbolo de dicha actividad. De hecho, la verdadera y única razón de la presencia de esos símbolos es que eran sinónimo y anuncio de la muerte. Las constituciones sinodales del obispado de Canarias prohibían, al menos desde el año 1629, la utilización de cruces esculpidas sobre las tumbas que se situaban en el interior de los templos, tal y como sucede con la de Amaro Rodríguez Felipe, ya que, como es natural, eran pisadas por los feligreses al caminar sobre ellas.
Extraído de Varios autores (2003). El corsario de Dios. Documentos sobre Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo), 1678-1747. Documentos para la Historia de Canarias. Gobierno de Canarias.
Por lo tanto, podemos dar por válido que Amaro Pargo fuera corsario, así como parece que en ningún caso ejerció como pirata. La diferencia es importante, pero no menos interesante, en una vida dedicada al comercio marítimo, donde en cada trayecto, cargado de riqueza y de conflictos, se escribía la historia de las grandes potencias europeas.
El tesoro de Amaro Pargo
Por lo expuesto aquí, concluiremos que la figura de Amaro Rodríguez Felipe se corresponde con la de un emprendedor, aventurero, inversor, filántropo y, por supuesto, respetada personalidad isleña. Si Amaro Pargo fue corsario durante alguna etapa de su exitosa vida, lo haría prestando servicio al gobierno de Felipe V como empresario de riesgo. Muy probablemente, realizaría abordajes y se enfrentó a ellos, pero no bajo una bandera pirata.
La literatura surgida en torno a la figura de Amaro Rodríguez Felipe se sustenta principalmente en su vinculación al siempre exótico y atrayente mundo de los piratas, los tesoros y la estética cinematográfica asociada a este ambiente. Resulta lógico afirmar que entraña una enorme dificultad llegar a adentrarse siquiera en esa faceta misteriosa o prohibida desde la perspectiva documental y solo acaso puede probarse, entresacando referencias y alusiones, su actividad como corsario.
Extraído de Varios autores (2003). El corsario de Dios. Documentos sobre Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo), 1678-1747. Documentos para la Historia de Canarias. Gobierno de Canarias.
Descartado el pirata, podemos descartar también su respectivo tesoro, puesto que al no tener Amaro Rodríguez Felipe dicha condición tampoco tendría la necesidad de ocultar su fortuna, más teniendo en cuenta que una de sus ocupaciones fue la de procurador de impuestos. Encontramos menciones a dicho tesoro en varios cuentos, obras de teatro y de la literatura infantil, incluso en publicidad institucional, pero ninguna referencia clara en trabajos de investigación, por lo que nos limitaremos a dejar este asunto abierto a la interpretación de cada lector.
Lo que sí sabemos, con total certeza, es que nos encontramos ante una de las grandes personalidades de Canarias. Adelantado a su tiempo, Amaro Rodríguez Felipe influyó tanto en las decisiones de la Corona como en la economía de Tenerife, sirviendo de inspiración para los emprendedores y canarios viajeros de la actualidad y que, sin ninguna duda, nos empuja a salir de nuestra pequeña isla para ver el mundo. Quizá sea este legado el tesoro de Amaro Pargo, del que prometemos dar cuenta ante su tumba.

Referencias bibliográficas
- Fariña González, Manuel A (2003). La evolución de una fortuna indiana: D. Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo). Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
- Fundéu RAE (2009). Pirata no es lo mismo que corsario. Real Academia Española
- García Pulido, Daniel (2019). Reconstruyendo el legado de Amaro Pargo. Cliocanarias
- Ledesma Alonso, José Manuel (2016). Amaro Pargo «resucita» después de 270 años. Tertulia Amigos del 25 de julio
- Ledesma Alonso, José Manuel (2016). El pirata tinerfeño Cabeza de Perro (n.1800). Mgar.net
- Márquez, R. (2022). Cuando Ubisoft desenterró a un pirata español tan famoso como Barbanegra para promocionar un Assassin’s Creed. Vida Extra
- Ramos, D. 2024. Un investigador encuentra la patente que demuestra que Amaro Pargo fue corsario. El Día, la opinión de Tenerife
- Santos Arozarena, Pablo (2024). La casa de Amaro Pargo. Lainakai.com
- Santos Peñate, Antonio (2024). Normandía. Lainakai.com
- Varios autores (2003). El corsario de Dios. Documentos sobre Amaro Rodríguez Felipe (Amaro Pargo), 1678-1747. Documentos para la Historia de Canarias. Gobierno de Canarias.
- Wikipedia (2025). Cabeza de perro

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