Hoy hemos venido al municipio de Guía de Isora con la idea de visitar el caserío de Las Fuentes y subir a lo alto de la Montaña de Tejina.
- Dónde: Guía de Isora.
- Duración: Alrededor de hora y media.
- Dificultad: Baja. Descargar el track Descargar artículo en PDF
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El Barranco de Guaria
De entre los muchos planes que tenemos habitualmente entre manos siempre hay alguno que implica subir una montaña. En esta ocasión se trata de la cumbre del Monumento Natural de la Montaña de Tejina.

Hace ya tiempo que, en el transcurso de nuestros paseos por los alrededores, su cima nos ha llamado la atención. Quizás sea por su silueta. Tal vez por la minúscula construcción blanca que se atisba en su cima. Lo cierto es que en más de una ocasión hemos conversado sobre la posibilidad de subir. Hoy es el día.
De entre las distintas opciones que hay para alcanzar lo alto de la montaña hemos elegido una ruta que parte del margen derecho del barranco de Guaria. Quizás no sea el camino más directo, pero nos apetece visitar de paso este lugar, al parecer conocido entre los amantes de la escalada.

Tras atravesar la localidad de Tejina de Isora y ascender por una estrecha y revirada pista conocida como “El Choro”, llegamos al caserío del mismo nombre. Aquí, junto a unas fincas destinada al cultivo de la vid, dejamos el coche. Desde este lugar nos disponemos a afrontar un trayecto de unos 4,5 km ida y vuelta.
Partimos del margen derecho del barranco y caminamos hacia el interior, siguiendo un sendero que permite cruzar al otro lado. El camino, que transcurre entre vegetación seca y agreste, no se hace especialmente duro, a pesar del sol reinante. La profundidad del barranco se vuelve más evidente, cada vez que miramos la vista atrás para admirar el paisaje. La parte más profunda se encuentra sin duda al sur, e intuimos que es allí donde está la zona de escalada de la que hemos oído hablar.



Cruzamos por fin el seco cauce y pasamos al otro lado. Estamos en horas de la mañana y el margen izquierdo nos provee ahora de una agradable sombra. Remontamos la ladera caminando, junto a una de tantas tuberías que se entretejen a lo largo de toda la comarca, y llegamos a un cruce. Estamos ya a las puertas del caserío de Las Fuentes, en las faldas de la montaña de Tejina.



Caserío de Las Fuentes y ascenso
Es este un caserío otrora abandonado, que en tiempos recientes algunos se han propuesto reconstruir. Las casas que encontramos, muchas en ruinas, son pintorescas. Llaman especialmente la tención algunas cuyas habitaciones están excavadas en la tosca, a modo de cuevas.





El poblado está asentado en una suerte de llanura, que atravesamos en dirección oeste, camino de la montaña. Al poco divisamos una especie de camino en fuerte pendiente que se separa de la carretera. Un vecino nos indica que es el sendero que lleva hasta la cima.



Nos lanzamos a recorrer los últimos metros de esta microAventura salvando el importante desnivel que nos lleva a lo alto. Al poco de llegar alcanzamos la pequeña edificación blanca que tanto llama la atención desde lo lejos. Se trata de la ermita de San José, una edificación cuyo aspecto, idealizado desde la distancia, decepciona ante sus puertas. No obstante, las vistas desde el patio semicircular frente a su entrada son dignas de disfrutar.

Hacie el interior, la parte alta de la isla, con el Pico Viejo en primer plano y el Teide asomando tímidamente detrás. Hacia el sur la aglomeración turística cerca la línea de costa, bajo la atenta mirada del Roque del Conde. Más cerca, los restos de una de las muchas eras abandonadas que salpican estos parajes resisten el paso del tiempo.


Tras hacer algunas fotografías nos disponemos a alcanzar el punto más alto, situado unos cientos de metros más arriba y coronado por un vértice geodésico. Llegamos atravesando un muro de piedra y sorteando algunas higeras que crecen a ambos lados del camino, por otra parte casi inexistente ya. Desde aquí hacemos las últimas fotografías, en esta ocasión con vistas al noroeste, y nos disponemos a retomar el camino de vuelta.




Como siempre el esfuerzo ha valido la pena. Hemos subido una vez más una montaña. Un ascenso modesto esta vez, pero que nos ha servido como excusa perfecta para aventurarnos a conocer esta parte de la isla.
Más en el suroeste de la isla
En nuesto afán por explorar parajes del suroeste son varios los lugares que hemos visitado ya. Si como nosotros tienes interés en conocer otros rincones relativamente cercanos no dejes de pasarte por nuestra microAventuras en el Morro Grueso, las Casas del Aserradero, el Agujero de Los Gigantes o Roque Blanco.

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