Como canarios viajeros hemos tenido la oportunidad de conocer grandes catedrales construidas por el ser humano, algunas con el objetivo de rendir culto religioso y otras para preservar el nombre de sus promotores en la historia, o por ambas razones. Recientemente, en un corto viaje a Sicilia tuvimos la oportunidad de conocer algunas de las más formidables creaciones de este tipo. Sin duda, se trata de grandes hitos del avance científico, pero la naturaleza también construye sus propias obras, sin un motivo aparente, y en casa tenemos la nuestra: La Catedral del Teide.
- Dónde: Parque Nacional del Teide, Tenerife.
- Dificultad: Fácil. El sendero está bien señalizado y La Catedral se encuentra a pocos metros del inicio.
- Imprescindible: Calzado de montaña y protección solar, gorra o sombrero. En invierno es muy importante llevar ropa de abrigo y chubasquero. Descargar artículo en PDF
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Viajar tiene estas cosas. El agravio comparativo, o simplemente la inclinación a encontrar parecidos razonables entre lo de fuera y lo nuestro, son acciones que ocurren de manera casi involuntaria. En este caso, no fuimos los primeros en tener esta idea, puesto que ya formó parte de la imaginación de quien le dio este original nombre a la formación volcánica tras relacionar su forma con la de una catedral.
La imaginación de La Catedral del Teide
La Catedral del Teide se presenta como un magnífico pitón con numerosas columnas de enfriamiento que la erosión ha dejado al descubierto (Santos, A. 2020. Roques de García). La formación de roca aparece sobre la planicie del Llano de Ucanca, separada del conjunto de los Roques de García al que pertenece. Según la imaginación y la perspectiva del observador, su forma adquiere la apariencia de edificio de catedral, que podemos intuir como una sencilla pero representativa construcción compuesta por una nave central terminada en aguja.

Partiendo del mirador de La Ruleta, tomamos el sendero PNT-03 Circular Roques de García, que completaremos en su totalidad de unos cuatro kilómetros. El primer sector desciende directo hasta la base de La Catedral, donde la figura se hace más evidente. Las paredes verticales alcanzan hasta 110 metros de altura y las caprichosas formas de lava solidificada simulan incluso las columnas y el pórtico central que, añadiendo la escala humana como punto de comparación, podrían representar perfectamente los perfiles y el alzado de cualquier iglesia. Sería imaginar demasiado que la chimenea central de nuestra Catedral —con forma de pináculo coronando el edificio volcánico—, se corresponde con el estilo gótico, si no fuera por la enorme diferencia de tiempo que los separa.
Sea como sea, no podemos olvidar que La Catedral es una formación volcánica originada por la salida de magma solidificado en forma de pitón, al que la erosión ha dado esta forma tan caprichosa con el paso del tiempo.
Nos detenemos aquí para contemplar los detalles del relieve de la roca, antes de continuar la marcha. Quizá el viaje no esté siempre en la distancia, sino en la forma en la que observamos el paisaje que tenemos delante.



Completamos el sendero circular que, pese a la corta distancia de su recorrido, nos llevará más tiempo del previsto. El itinerario estará lleno de nuevas formaciones volcánicas que llamarán nuestra atención, obligándonos a detener la marcha cada pocos metros, como ya relatamos en la publicación propia de los Roques de García.
Microaventuras cercanas
En los alrededores de La Catedral del Teide se puede disfrutar de otras microaventuras como el sendero de las Siete Cañadas, con parada obligatoria en El Capricho. Desde el mismo punto de partida, también es posible disfrutar del ascenso a Montaña Guajara o completar el propio sendero de los Roques de García.

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