En el centro geográfico de la isla, donde se unen las tres dorsales que le dan forma, se encuentra este cráter singular. Un óvalo casi perfecto cuyo interior fue empleado para el cultivo en tiempos pasados.
- Dónde: Valverde
- Dificultad: Baja
- Imprescindible: Abrigo por si acaso. En la cubre herreña puede sorprenderte el fresco. Descargar artículo en PDF
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Una caldera perfecta
Continuamos recorriendo las cumbres de El Hierro, y lo hacemos siguiendo la línea de una de las tres dorsales montañosas que la conforman. Venimos desde el mirador de Jinama, desde el que nos hemos asomado una vez más a alzar la vista sobre las laderas del valle de El Golfo.

Nuestro próximo destino está a poca distancia de aquí. En esta ocasión se trata del cráter de un volcán: la conocida como Hoya de Fireba.

Transitando por estas cumbres tan verdes es fácil olvidar que estamos en terreno volcánico, en la más joven de las islas del archipiélago. La vegetación en esta parte de El Hierro, regada por las lluvias y la humedad que trae el alisio, cubre de un manto verde la lava que la sustenta. Sin embargo, de cuando en cuando aparecen ante nosotros hitos que nos revelan la realidad geológica del territorio. Es el caso de la Hoya de Fireba.
Hemos llegado desde una zona cercana en la que hemos podido aparcar. Un corto sendero, de apenas 300 m nos lleva hasta el borde de la caldera, donde encontramos un primer mirador.




Subimos a otear por primera vez el interior. A la izquierda, un pico, el resto más alto del volcán que dio forma a este lugar, y que da sombra a algunos pinos que se adentran tímidamente hacia el interior de la caldera.

A la derecha, un enorme cráter. Un agujero de contorno ovalado, con casi 500 metros de extensión en su diámetro máximo. El hoyo – o la hoya – es, como hemos dicho, resultado de la erupción de un volcán. Su forma regular y la enorme extensión llana de su base lo hacen especialmente llamativo.

Desde aquí se observa la inusual amplitud de la cavidad. Su forma tan particular nos invita a recorrer su perímetro en busca de otras perspectivas. Con ese fin continuamos el sendero, pues sabemos que este lleva a otro mirador sobre la hoya, situado en el extremo opuesto.
Tras recorrer un buen trecho por la vertiente sur de la Hoya de Fireba, un cartel nos indica la ubicación. Allí, después de atravesar una zona de matorral, se revela ante nosotros un nuevo oteadero, que nos ofrece vistas renovadas sobre la caldera. Desde aquí alcanzamos a divisar otra parte del fondo del cráter en la que no habíamos reparado. En ella identificamos un área pequeña, claramente delimitada, y aparentemente destinada al cultivo.

Cultivo en el volcán
Leemos que las condiciones de humedad en el interior de la Hoya de Fireba hacen que durante mucho tiempo el terreno haya sido explotado para la agricultura. Nos ha resultado muy interesante la descripción que hemos encontrado aquí sobre el topónimo, y particularmente, sobre la descripción que de este lugar hace un tal Urtusáustegui, contemporáneo y amigo de Viera y Clavijo.
“un profundo hoyo o caldera que llaman de Fireva, y fue abertura de un espantoso volcán… el fondo es muy llano y unido, capaz de admitir un cahíz o poco menos de sembraduras: al verlo de arriba, causa su profundidad algún temor y respeto”

Nos dedicamos por un momento a imaginar cuán duro debió ser explotar la tierra en lugar tan agreste y, tras dedicar un rato a hacer algunas fotografías, retomamos el trayecto de vuelta.
Por el camino encontramos algunas setas a pie de un viejo tronco. Muy cerca, un ejemplar de pimelia avanza lentamente entre las hojas. Pinos dispersos aquí y allá nos acompañan en el recorrido. El sol también, lo que nos hace acelerar el paso en busca de sombra.



Al poco llegamos al lugar donde hemos aparcado, tomamos un buen trago de agua y descansamos unos minutos, antes de continuar nuestro recorrido por el interior de la isla.
Cómo llegar
Llegar a la Hoya de Fireba es fácil. El trayecto en coche desde Valverde te llevará apenas 20 minutos. Otros 20 minutos a pie y estarás recorriendo el borde del volcán.
Es posible aparcar en un lugar conocido como la Fuente de la Llanía, al borde de la misma carretera HI-1, incluso en un cruce anterior, donde hay un pequeño apartadero.
Te dejamos indicada en el mapa la localización exacta.

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