En el monte de La Esperanza sobrevive un manantial que se resiste al paso del tiempo y a la influencia de un clima cada vez más seco. La Fuente Madre del Agua, escondida entre el pinar, continúa emanando el elemento más básico para el desarrollo de la vida en Canarias.
- Dónde: Las Lagunetas, Tenerife.
- Dificultad: Moderada, teniendo en cuenta la influencia de las condiciones meteorológicas.
- Imprescindible: Agua y calzado de montaña. En verano es obligatorio utilizar protección solar, gorra o sombrero, mientras que en invierno es imprescindible llevar algo de abrigo y chubasquero impermeable. Descargar el track Descargar artículo en PDF
(Exclusivo para suscriptores)
Nos encontramos en el Paisaje Protegido Las Lagunetas, concretamente en uno de los puntos habituales de encuentro, partida y regreso para quienes recorren el entramado de caminos que atraviesan esta gran masa de bosque de la isla de Tenerife.
Tras estacionar nuestro vehículo, nos adentramos a pie por la pista VM3 – El Fayal. A pesar de estar habilitada para el paso de vehículos 4×4, no nos cruzamos con más de dos o tres personas en todo el camino, posiblemente debido al excesivo calor que castiga a las islas en esta época del año, de modo que disfrutaremos de la ruta en solitario. El recorrido transcurre con tranquilidad entre los pinos, eucaliptos, escobones y brezos que pueblan el territorio con alta densidad y, de vez en cuando, permiten entrever el mar y la costa sur de Tenerife.


Después de unos kilómetros, muy cómodos y en bajada, abandonamos la pista principal para tomar un sendero mucho más estrecho que, ahora en pendiente ascendente, coincide con los senderos PR-TF 25 Área Recreativa Las Raíces – Área Recreativa Lomo de La Jara y SL-TF 299 Lomo Centeno que nos conduce directos de regreso hasta el punto de inicio de la ruta. Desde el cruce de caminos transitamos paralelos a un barranco, donde notamos que la temperatura sube según nos adentramos en su parte más profunda.
El descubrimiento de Madre del Agua nos lleva a otros descubrimientos
Sin esperarlo, concentrados en avanzar mientras el calor aprieta, aparece lo que buscamos: la Fuente Madre del Agua. Se trata de una construcción muy discreta: un simple grifo en una pared de piedra, oculto por la vegetación, que vierte el agua en una especie de abrevadero sobre una pequeña terraza dispuesta a conciencia para el descanso de las personas y los animales que transitaron los montes, entonces por obligación y no por el placer que nos trae a las montañas en la actualidad. En un día caluroso como el de hoy, esta fuente sería la solución perfecta para quienes llevaban toda la jornada (o incluso varios días) en el monte, pero no para nosotros. La señalización del lugar indica claramente que el agua no es potable y vamos bien provistos, por lo que no vemos la necesidad de tomarla.




Descubrimos que Madre del Agua no termina en este hallazgo. Se trata de un conjunto de galerías y otras pequeñas fuentes excavadas a lo largo de unos cientos de metros del camino. Ya en casa investigamos sus nombres: Madre Chiquita es la primera de todas, seguida por Madre Grande, Los Pinitos y Castillo (Consejo Insular de Aguas de Tenerife).


Aquí, los vientos alisios tienen una gran influencia en esta zona de cumbre, situada entre los 700 y 1.900 metros de altitud sobre el nivel del mar. De este modo, al entrar en contacto con el mar de nubes, la gran masa vegetal retiene la humedad en el suelo y recarga el acuífero subterráneo (Tenerife On). Nos sigue sorprendiendo la capacidad de adaptación de los antiguos habitantes de Tenerife, quienes comprendieron este fenómeno a la perfección y desarrollaron un sistema de acceso y extracción del agua.
Más Microaventuras en Las Lagunetas
Nuestra presencia en el Paisaje Protegido de Las Lagunetas es muy frecuente, desde la ruta Circular Las Raíces hasta Los Guardianes Centenarios, sin contar las infinitas veces que transitamos la zona con destino hacia Las Cañadas del Teide.

Deja una respuesta
Debes iniciar sesión o registrarte gratis en Mi Lainakai para comentar.