Nos acercamos a una de las piscinas naturales con más encanto de la isla de El Hierro, con la intención de disfrutar de las aguas cristalinas de el Charco de los Sargos.
- Dónde: Frontera.
- Duración: 40 minutos en coche desde la capital.
- Dificultad: Baja.
- Imprescindible: Agua y protección solar si estás dispuesto a pasar el día. Descargar artículo en PDF
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Un piscina inigualable
Estamos una vez más en El Hierro. En esta ocasión recorriendo sus costas en busca de lugares para el baño. El día no nos acompaña. Está nublado y hace algo de fresco, pero partimos con la esperanza de que salga el sol.
Nuestro destino es el Charco de los Sargos. Hemos leído que es un sitio fantástico para darse un chapuzón, además de un bonito paisaje volcánico.

Estamos en la costa norte de la isla, en las cercanías de la zona conocida como Las Puntas. El amplio aparcamiento que precede al camino para acceder se encuentra prácticamente vacío. Quizás debido a la hora, pues es temprano, quizás por el desapacible tiempo de hoy.
Nos separan pocos metros de la línea de costa. Buscamos el acceso y localizamos un camino de piedra flanqueado por dos imponentes vallas de madera a cada lado, que desciende hasta Los Sargos.

Levantando la vista descubrimos la escarpada orografía del extremo este del valle del Golfo y emergiendo sobre el mar, a lo lejos, los Roques de Salmor.

Al poco llegamos a la orilla, donde un entramado de pequeños senderos, vallas, y zonas de madera habilitadas para tomar el sol nos indica que estamos ya en la zona de baño.
Hacia la derecha, una pequeña vereda nos lleva hasta el charco principal, cuyo acceso está anunciado con un discreto cartel de madera que reza, como no: “Charco Los Sargos”.



Rodeamos un promontorio de lava, descendemos por unas escaleras y ante nosotros se descubre el charco. Una impresionante piscina natural a las puertas de una cueva. El agua está muy limpia. Tan solo una persona disfruta del baño en su interior, nadando de extremo a extremo. Huele a mar, a algas, salitre.



Aunque las aguas cristalinas nos llaman, hace frío y preferimos dejar el chapuzón para otra ocasión. Recorremos la orilla con la mirada y descubrimos otras cuevas, otras piscinas. Intuimos que con el mar bravo debe ser peligroso bañarse aquí, pero definitivamente hoy no es el caso.

Recorremos el lugar a través de pequeñas veredas que se adivinan aquí y allá. Volvemos la mirada atrás y observamos, una vez más, las paredes resultado del descomunal deslizamiento que dio lugar a la creación de este lugar. Las nubes que se divisan en lo alto de la dorsal no tienen visos de desaparecer. Al poco tomamos el camino de vuelta, decididos a volver en el futuro a darnos el baño deseado. Quizás salga un rato el sol en horas de la tarde…
Cómo llegar
Llegar, como casi siempre, apenas reviste complicación. Además se trata de un lugar bastante conocido. El Charco de Los Sargos se encuentra al norte, en pleno valle del Golfo. El trayecto desde Valverde es de apenas 40 minutos.
Desde el aparcamiento hasta el charco el recorrido no tiene pérdida y te llevará tan solo unos minutos. Te dejamos en cualquier caso la localización en el mapa como hacemos habitualmente.
Conociendo la costa herreña
El Charco de los Sargos y el cercano enclave de Las Puntas son uno de tantos lugares por descubrir en la costa herreña. En muchos de ellos hemos estado ya. Nos es esta una isla de grandes playas, pero hay infididad de lugares desde los que acercarse al mar. El Charco Azul, el Pozo de las Calcosas o la cala de Tacorón son algunos de los más conocidos.
En otras orillas, como Arenas Blancas o la Playa de Verodal las aguas son menos indicadas para el baño (por las fuertes corrientes), pero igualmente merecedoras de una visita.

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